Inversión en seguridad en Chile se dispara: crece un 14,7% en hogares y un 10,3% en negocios en el último semestre

Santiago de Chile – 5 de octubre de 2026. El panorama de la seguridad en Chile ha experimentado un cambio de paradigma durante el último año. Lo que antes era una respuesta reactiva frente al delito, hoy se ha consolidado como una decisión estratégica basada en la búsqueda de control, profesionalismo y tecnología. Así lo revela el más reciente informe de Market & Brand Tracking, desarrollado por la consultora Mega Smart Research Solutions. El estudio destaca un dinamismo notable en el sector: el mercado de alarmas en viviendas creció un 14,7% en el último semestre, mientras que el segmento de comercios registró un alza del 10,3%.  

Este crecimiento no es fortuito; responde a un país donde la percepción de inseguridad ha mutado. Según el estudio, el 70% de los chilenos confiesa sentir un "temor alto" frente a la delincuencia y el 35% de los hogares en zonas urbanas reporta haber sido víctima de algún delito recientemente.

Este auge de la inversión privada se enmarca en un escenario donde los datos reflejan un cambio en la matriz delictual del país. Si bien los esfuerzos públicos han logrado contener ciertos delitos tradicionales, como lo refleja la última encuesta ENUSC, la percepción de inseguridad a nivel nacional se mantiene en niveles críticos, alcanzando el 82,9%. A esto se suma la sofisticación del delito, los robos a locales comerciales cerrados evidencian hoy mayores niveles de planificación y rapidez.

En un contexto donde la capacidad pública está sometida a una máxima exigencia, con Carabineros de Chile reportando más de 11 millones de procedimientos anuales en su reciente balance operativo, ciudadanos y empresarios han interiorizado la necesidad de un modelo de coproducción de seguridad.

Hoy se entiende que los sistemas integrados privados no compiten con el Estado, sino que actúan como una primera barrera disuasiva que filtra falsas alarmas y aporta evidencia en tiempo real, optimizando y complementando la capacidad de respuesta de las policías. Esta realidad ha empujado a que la prevención deje de ser un accesorio para convertirse en una decisión de supervivencia patrimonial. Esta necesidad de protección se intensificaría ante la proximidad de las vacaciones de invierno, época en que el aumento de viviendas deshabitadas eleva la vulnerabilidad y el riesgo de incidentes delictivos.

Uno de los puntos más críticos revelados por el informe es el cambio de comportamiento en el sector comercial. Los dueños de negocios han identificado que la autogestión ya no es suficiente, aunque la mayoría cuenta con rejas y chats de vecinos, el sentimiento de vulnerabilidad se dispara cuando el local queda solo o cerrado. Hoy, los comerciantes actúan como decisores racionales en fase de evaluación activa. Ya no buscan solo una cámara; buscan sistemas integrados que incorporen alarmas, seguros y cerraduras inteligentes.

Para este sector, la inversión ha dejado de ser un gasto operativo para entenderse como un servicio profesional que garantiza la continuidad del negocio mediante el control y la respuesta operativa inmediata.  

Entre la tecnología y la comunidad

En el ámbito residencial, los datos dibujan a un decisor mucho más sofisticado. Se trata de un "consumidor explorador" que investiga y valida cada opción digitalmente. Sin embargo, la adopción tecnológica tiene un límite: la privacidad. El 86% de los usuarios con mayor afinidad digital solo confía en estos sistemas si tiene absoluta transparencia sobre cómo se protegen sus datos personales.  

Un hallazgo clave del reporte es la consolidación de un ecosistema mixto, el 81% de los hogares con seguridad utiliza los "chats de vecinos" como pilar de vigilancia, complementando sistemas que el 75% refuerza con la presencia de perros. Además, la investigación confirma que la necesidad de protección profesional se dispara ante cambios de vida: el 76% de quienes buscaron información lo hicieron luego de alcanzar algunos hitos como quedar a cargo de un familiar mayor (27%) o la compra de una vivienda (26%).

Al respecto, Guillermo Sahores Pizarro, director General de Prosegur Alarms en Chile, señaló la importancia de este cambio: "El mercado chileno ya no busca solo un dispositivo; busca expertise y acompañamiento profesional. Los datos nos muestran que la tecnología, por sí sola, no garantiza la tranquilidad; lo que el ciudadano y el comerciante valoran hoy es la capacidad de respuesta y la profesionalización del servicio. El desafío para empresas como Prosegur es ser un facilitador en el proceso de búsqueda activa, transformando la preocupación en una relación de confianza a largo plazo".